Desde la Organización para el Desarrollo Sustentable te contamos acerca del Tercer Informe Voluntario presentado ante la ONU. Lee el análisis en la siguiente nota Nuestro planeta fue sorprendido con una pandemia a fines de 2019, y luego de una dura batalla al virus del Covid-19 nuevamente otro suceso mundial trágico irrumpió con fuerza. Se trata de la guerra iniciada por Rusia contra Ucrania. En tal contexto, es improbable que los Objetivos de Desarrollo Sostenible que conforman la Agenda 2030 pudiesen cumplirse según lo previsto.En este sentido, durante el Foro Político de Alto Nivel de la ONU, celebrado durante el mes de Julio de 2022, nuestro país presentó el Tercer Informe Voluntario Nacional de cumplimiento de la Agenda 2030. En ésta publicación te contamos los últimos datos sobre la evolución del cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible N°1- Fin de la Pobreza-.En primer lugar, es necesario precisar algunos conceptos: la “pobreza” es una cuestión de Derechos Humanos. En consecuencia, las personas que viven en esta condición carecen de una vivienda propia, no pueden acceder a los servicios básicos como salud y educación por falta de ingresos y; por tanto, sufren discriminación y son excluidos socialmente. No obstante, dentro de éste grupo vulnerable existe un subgrupo que vive en condiciones de “pobreza crónica” lo que hace improbable que puedan salir de ella aun en períodos de crecimiento económico.Ahora si veamos los números: según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) la pobreza en el país oscila entre 25-30% en términos de ingresos. Sin embargo, alcanza al 45% si se tienen en cuenta otras dimensiones, como el acceso a derechos básicos como el agua o la energía eléctrica. Además, ahora sabemos que el 15% de la población no tiene acceso al agua corriente, el 31% no tiene red cloacal, el 20% vive cerca de basurales, el 25% no tiene red de gas y el 12% se encuentra en zonas inundables, 150.000 hogares no tienen acceso a la energía eléctrica. Además, casi un 10% de los niños padece desnutrición crónica (pobreza crónica).Para ser precisos, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INDEC, en Argentina existen 10,8 millones de personas en situación de pobreza y 2,4 millones de personas en situación de indigencia.Otro dato significativo a tener presente es que estos grupos vulnerables no se encuentran radicados de manera homogénea en todo el país sino en algunos sectores bien determinados. A esta focalización por zonas se le denomina el “mapa de la pobreza” y es utilizado para llevar a cabo políticas públicas delimitadas. Actualmente las regiones de Cuyo, Noreste y Noroeste son los aglomerados urbanos más damnificados del país.En efecto, la mayor incidencia de la pobreza en personas se observó en las regiones de Cuyo (Gran San Luis, Gran Mendoza y Gran San Juan), con el 42,7%, Noreste o NEA (Gran Resistencia, Formosa, Posadas y Corrientes), con el 39,4% y Noroeste (Gran Tucumán, Gran Catamarca, Salta, Santiago del Estero, Jujuy, La Rioja), con el 39,2%. En el Gran Buenos Aires, que incluye a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la pobreza llegó 37,3%.Por su parte, las menores se registraron en las regiones Pampeana (Bahía Blanca-Cerri, Concordia, Gran Córdoba, Gran La Plata, Gran Rosario, Gran Paraná, Gran Santa Fe, Mar del Plata, Río Cuarto, Santa Rosa-Toay, San Nicolás-Villa Constitución), 35,3% y Patagonia (Río Gallegos, Neuquén, Comodoro Rivadavia, Ushuaia, Rawson y Viedma). Concordia y Resistencia son las ciudades donde figuró la mayor cantidad de pobres: mientras que en la primera hubo 51,5%; en la segunda se registró 52% de personas en situación de pobreza.Tercer ítem que no podemos perder de vista es el aumento de la canasta de alimentos a causa de la inflación que tornara dificultoso evitar que la pobreza siga en aumento. Al respecto se difundió que hoy en día una familia tipo necesita $100.000 mensuales para no caer por debajo de la línea de la pobreza.Aclarados éstos conceptos como marco del análisis del informe te contamos que los recursos presupuestarios movilizados para el ODS 1– Fin de la Pobreza- muestran un incremento del 30,6% en el año 2021 con respecto al ejecutado durante el año 2020 ($1.149.692 millones adicionales) ya que el gobierno destinó asignaciones destinadas a la población más vulnerable en el marco del aislamiento por el COVID-19.El impacto de la pandemia de COVID-19 podemos observarlo desde el segundo trimestre de 2020, cuando los contagios iban en aumento, se intensificaron las medidas del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), impactaron fuertemente tanto en el porcentaje de población bajo la línea de indigencia, que subió hasta el 10,5%, como en el porcentaje de población bajo la línea de pobreza que subió al 42%.El análisis de las bases de datos trimestrales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que publica el INDEC permite analizar la incidencia de la indigencia y de la pobreza según características de la población y de los hogares. De este examen surge según el informe que, hasta el tercer trimestre de 2021, el incremento de la pobreza fue mayor entre los varones que entre las mujeres, sin embargo, entre las jefas y jefes de hogar, la situación de las mujeres fue desventajosa con respecto a la de sus pares varones. La realidad más compleja es la de niñas, niños y adolescentes, y luego la de jóvenes de 18 a 29 años. También, la incidencia de la pobreza creció entre la población de 65 y más años pasando del 9,8% al 13,5% entre los terceros trimestres de 2020 y 2021. La población menos afectada por la pobreza es la que se encuentra en edades de plena actividad laboral, que es la franja de 30 a 64 años. En estas edades la pobreza descendió más que en el resto, sobre todo entre los varones; ya que otra característica de este grupo es que la brecha de género se mantiene siempre a favor de los varones. El techo de cristal sigue presente y otra vez son las mujeres quienes han quedado al cuidado de niños y…
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