Organización para el Desarrollo Sustentable

DÍA INTERNACIONAL DE LA SOLIDARIDAD HUMANA

Cada 20 de diciembre, es un llamado a reconocernos en el otro y construir juntos un futuro más justo y sostenible, se conmemora el Día Internacional de la Solidaridad Humana, una fecha proclamada por las Naciones Unidas para recordarnos que la solidaridad no es solo un valor humano esencial, sino también un principio clave para la convivencia, la justicia social y el desarrollo sostenible.

En un contexto global atravesado por múltiples crisis —climática, económica, sanitaria, social—, la solidaridad se vuelve más urgente que nunca. No se trata solo de ayudar al otro, sino de reconocernos como parte de una misma humanidad, interdependiente y corresponsable. La solidaridad nos invita a mirar más allá de nuestras fronteras, a tender puentes entre generaciones, culturas y territorios, y a actuar colectivamente frente a los desafíos comunes.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se construye sobre este principio. “No dejar a nadie atrás” no es solo una consigna: es un compromiso ético y político que requiere transformar estructuras injustas, redistribuir oportunidades y garantizar derechos para todas las personas, en especial para quienes históricamente han sido excluidas o vulneradas.

La solidaridad atraviesa de manera transversal los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), pero se expresa con especial fuerza en:

  • ODS 1: Fin de la pobreza, promoviendo redes de apoyo, políticas inclusivas y acceso equitativo a recursos y servicios.
  • ODS 10: Reducción de las desigualdades, reconociendo y valorando la diversidad, y combatiendo toda forma de discriminación.
  • ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas, fortaleciendo la participación ciudadana, la transparencia y la cohesión social.
  • ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos, impulsando la cooperación entre gobiernos, sociedad civil, sector privado, comunidades y juventudes.

Pero la solidaridad no vive solo en los grandes acuerdos internacionales. Se construye también en lo cotidiano: en quienes comparten su tiempo para acompañar a otros, en las comunidades que se organizan para cuidar el ambiente, en las juventudes que alzan la voz por la justicia climática, en las redes que promueven salud, educación y dignidad para todos.

Desde nuestra Organización creemos que cada acción cuenta. Por eso, este 20 de diciembre te invitamos a:

  • Escuchar y amplificar las voces que suelen quedar al margen.
  • Participar en iniciativas locales de cuidado, inclusión y sostenibilidad.
  • Promover alianzas que sumen saberes, recursos y voluntades.
  • Compartir historias de solidaridad que inspiran y transforman.

La solidaridad no es caridad: es justicia, es comunidad, es futuro compartido. Es la certeza de que nadie se salva solo, y de que los cambios más profundos y duraderos nacen cuando nos reconocemos en el otro y actuamos juntos.

Este Día Internacional de la Solidaridad Humana es una oportunidad para renovar nuestro compromiso con un mundo más humano, más equitativo y más sostenible. Porque la esperanza no es pasiva, sino que se construye con participación, con ternura y con decisión.

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