DÍA MUNDIAL DE LAS ABEJAS
Las abejas no solo recolectan el néctar y polen para dar de comer a sus crías (pecorear), sino que son importantes también para conocer el clima en función de cómo sea su zumbido en la colmena. Estos insectos polinizadores y muy sociables viven en colonias con forma de enjambres y son imprescindibles para el mantenimiento de la biodiversidad.
La polinización de las flores es vital para nuestra alimentación y para la biodiversidad. En concreto, más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen en cierta medida de la polinización. La importancia de las abejas es absoluta en este proceso. Adquieren un papel protagonista junto a otros polinizadores que ayudan en la reproducción de las plantas como las mariposas, los pájaros o los escarabajos.
Cada 20 de mayo ellas tienen su propio Día Mundial en 2026, bajo el lema “Juntos con las abejas, por las personas y el planeta. Una asociación que nos sostiene a todos”, la conmemoración destaca la relación milenaria entre las abejas y los seres humanos.
¿Qué es la polinización?
Polinizar es transportar el polen de una flor a la otra, función que es vital para que las plantas se reproduzcan. Se trata de un proceso fundamental para la supervivencia de los ecosistemas, esencial para la producción y reproducción de muchos cultivos y plantas silvestres.
Algunos cultivos, como las almendras, manzanas y cerezas, dependen 100% de la asistencia de los polinizadores. Sin esa ayuda, sencillamente no existirían. Otras, como los tomates y pimientos, pueden autopolinizarse. Sin embargo, para crecer más, mejor y estar más fuertes necesitan de la polinización.
En definitiva, los polinizadores no sólo hacen posible nuestra comida, sino que ayudan a producir más cantidad y de mejor calidad. Está comprobado que las frutas y verduras polinizadas por insectos suelen ser más sabrosas, tener mejor forma y ser más grandes.
¿Están en peligro las abejas?
Sí, están en serios problemas, al igual que gran parte de nuestro mundo natural. Las principales amenazas son la pérdida de hábitats, las prácticas agrícolas poco sostenibles (como el uso de pesticidas), el cambio climático y la contaminación.
Si los polinizadores están en peligro, hay más chances de que el rendimiento de los cultivos caiga, los precios de los alimentos aumenten y las personas pasen hambre.
¿Qué podemos hacer para ayudarlas?
Aún estamos a tiempo de protegerlas poniendo en práctica algunas de estas acciones:
- Cultivar una amplia variedad de plantas autóctonas que florezcan en diferentes épocas del año.
- Comprar miel sin refinar a los agricultores de tu zona.
- Comprar productos a agricultores que lleven a cabo prácticas agrícolas sostenibles.
- Proteger las colonias de abejas silvestres.
- Conversar sobre el tema y compartir esta información en tus círculos y redes sociales.
Hoy recordamos que las abejas no son solo parte del paisaje: son esenciales para la vida en el planeta. Su existencia sostiene ecosistemas, cultivos y gran parte de los alimentos que consumimos todos los días.
Cuidarlas es también cuidarnos a nosotros mismos. Por eso, este día nos invita a reflexionar y actuar en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) y el ODS 2 (Hambre cero), entendiendo que sin biodiversidad no hay futuro posible.