DÍA INTERNACIONAL DE LA ENERGÍA LIMPIA
El Día Internacional de la Energía Limpia, proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2023, se celebra cada 26 de enero con el objetivo de visibilizar la importancia de acelerar la transición hacia fuentes energéticas sostenibles, accesibles y limpias. Esta fecha no solo nos invita a reflexionar sobre el modelo energético actual, sino que también nos convoca a actuar colectivamente para garantizar un futuro más justo y resiliente frente a la crisis climática.
La energía limpia, proveniente de fuentes renovables como el sol, el viento, el agua, la biomasa y el calor geotérmico, representa una de las herramientas más poderosas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global. Según el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), las inversiones globales en energías renovables alcanzaron los 570.000 millones de dólares en 2025, superando por primera vez a las inversiones en combustibles fósiles. Este dato refleja un cambio de paradigma en la forma en que el mundo produce y consume energía.
Sin embargo, la transición energética no avanza al ritmo necesario. Más de 685 millones de personas aún viven sin acceso a electricidad, y alrededor de 2.100 millones cocinan con combustibles contaminantes, lo que afecta su salud y calidad de vida. En América Latina, si bien se han logrado avances significativos en electrificación, persisten desigualdades territoriales y desafíos en la integración de energías renovables a gran escala.
El Día Internacional de la Energía Limpia también pone el foco en la necesidad de una transición justa. Esto implica garantizar que los beneficios de las energías limpias lleguen a todas las comunidades, especialmente a las más vulnerables, y que los trabajadores y trabajadoras del sector energético tradicional puedan reconvertirse y participar activamente en la nueva economía verde.
Desde nuestra organización, reafirmamos nuestro compromiso con esta necesidad urgente, convencidos de que la energía limpia no es solo una meta ambiental, sino un derecho fundamental y una oportunidad para transformar realidades.
Este 26 de enero, invitamos a toda la sociedad a sumarse a esta transformación. Desde decisiones cotidianas, como elegir electrodomésticos eficientes o apoyar cooperativas energéticas, hasta la exigencia de políticas públicas, cada acción cuenta. La energía limpia no es solo una alternativa tecnológica: es una oportunidad para redefinir nuestra relación con el entorno, fortalecer la justicia climática y construir un mejor futuro